domingo, 6 de abril de 2014

Banco con glamour



Con la misma tela que se ha tapizado la mecedora anterior, he dado un aire a un banco de forja que mi amiga tenía arrinconado. Antes tenía una tela beige completamente anodina y ahora luce un nuevo estilo que, incluso, ha gustado a los reyes de la casa: Elvis y Priscilla.





Una mecedora de cine




Después de un duro invierno, la primavera invita a dar nuevos aires a esos muebles que se quedaron en el olvido o en una estética triste y sesentera.
La mecedora protagonista fue un regalo a una amiga por parte de su marido.Rescatada de una tienda de almoneda y antigüedades, tenía una imagen triste y oscura, nada acorde con su carácter ni el de su hogar.




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Lo primero que hice fue desmontar la mecedora y darle una lijada no muy profunda ya que se iba a pintar de blanco. Dos manos de imprimación y una mano de esmalte blanco al agua.









Mientras se secan las diferentes manos de pintura, me pongo a retapizar el respaldo y el asiento.Una vez quitado el polipiel que lo cubría y dado que la gomaespuma aún es válida empiezo con el tapizado.
Cómo ya os he dicho en otra ocasión, se comienza centrando el dibujo y clavando la tela en forma de cruz.






 Luego se sigue grapando la tela hacia los extremos dejando para el final las cuatro esquinas. Os recomiendo no tensar en exceso la tela, lo justo para que no haga arrugas.



Una vez terminado el tapizado se pega en el bastidor que lo soporta con pegamento de contacto y se deja 24 horas.
Una vez pasado ese tiempo, sólo queda volver a montar la mecedora. 









Estoy segura que os ha sorprendido el resultado. Vida nueva para esta mecedora clásica , que ahora puede ponerse en un ambiente más moderno dando un toque de antaño.